Reciclado de papel
Ya sea con el objetivo de economizar los recursos o para contribuir con el cuidado del medio ambiente, el uso racional del papel se convirtió en una consigna muy presente en las oficinas.
La impresión de archivos y el fotocopiado son las dos fuentes principales de consumo de papel y en función de esto, los empleados crearon diversas prácticas para su ahorro.
Una manera de impedir el gasto innecesario de hojas es controlar el número de copias e impresiones a realizar. Muchas veces somos invitados a reuniones donde las copias abundan y terminan en un cesto de basura o a lo sumo, en una caja donde se apilan papales para reciclar. Lo importante es consumir la menor cantidad de papel, economizar la tinta y en caso de no utilizar más esa copia, destinarle un fin muchas veces benéfico: el reciclado.
A este consejo, le podemos sumar el hecho que existe una forma más efectiva de reducir el consumo de papel en una oficina, como por ejemplo utilizar las dos caras de cada hoja, en lugar de solo una cara. De esta manera se reduce los gastos de copias, de envíos y de almacenamiento. Existen quienes aseguran que este método puede conseguir la reducción del 20% del consumo del papel de una oficina.
La impresión en borrador, puede ser otra opción interesante, al igual la elección de un tamaño de letra y fuente pequeña. También esta la posibilidad de configurar la página, obteniendo muy pequeños márgenes, posibilitando así el ahorro de espacio en la hoja.
Por último, es importante la existencia de la opción de corregir en pantalla el archivo, a través del diccionario o mismo agregar comentarios y pasar el documento al compañero de trabajo sin necesidad de imprimir y hacer las correcciones en papel. De esta manera se despapeliza el escritorio, se ahorra papel y se ayuda al medio ambiente.










